domingo, 19 de agosto de 2012
Elegía pura- Ángel González
Aquí no pasa nada,
salvo el tiempo:
irrepetible
música que resuena,
ya extinguida,
en un corazón hueco, abandonado,
que alguien toma un momento,
escucha
y tira.
miércoles, 15 de agosto de 2012
lunes, 13 de agosto de 2012
jueves, 9 de agosto de 2012
The show must go on
Jamás sabré si lo que decido es lo correcto, independientemente del grado de satisfacción o desdicha que las decisiones traigan consigo. En una vida no me va a dar tiempo a comprobar qué habría pasado si hubiese elegido otro camino, aunque pueda imaginarlo.
Lo que sí que se es lo que podría haberte ofrecido yo, lo se tan bien como tú, y podrás seguir diciendo que no necesitas un cambio, ni otra vida, ni tan siquiera reconocerás que jamás te atreverás a hacer tus sueños realidad, dirás que no lo necesitas, aún cuando hayas pasado un año buscándolo en mí. No es lo mismo tener ganas de verme que verme con ganas, y las mías ya se han agotado.
Lo que sí que se es lo que podría haberte ofrecido yo, lo se tan bien como tú, y podrás seguir diciendo que no necesitas un cambio, ni otra vida, ni tan siquiera reconocerás que jamás te atreverás a hacer tus sueños realidad, dirás que no lo necesitas, aún cuando hayas pasado un año buscándolo en mí. No es lo mismo tener ganas de verme que verme con ganas, y las mías ya se han agotado.
jueves, 2 de agosto de 2012
LA VOZ A TI DEBIDA (versos 1237 a 1265)
"Lo que eres
me distrae de lo que dices.
Lanzas palabras veloces
empavesadas de risas,
invitándome
a ir adonde ellas me lleven.
No te atiendo, no las sigo:
estoy mirando
los labios donde nacieron.
Miras de pronto a los lejos.
Clavas la mirada allí
no sé en qué, y se te dispara
a buscarlo ya tu alma
afilada, de saeta.
Yo no miro adonde miras:
yo te estoy viendo mirar.
Y cuando deseas algo
no pienso en lo que tú quieres,
ni lo envidio: es lo de menos.
Lo quieres hoy, lo deseas;
mañana lo olvidarás
por una querencia nueva.
No. Te espero más allá
de los fines y los términos.
En lo que no ha de pasar
me quedo, en el puro acto
de tu deseo queriéndote.
Y no quiero ya otra cosa
más que verte a ti querer."
me distrae de lo que dices.
Lanzas palabras veloces
empavesadas de risas,
invitándome
a ir adonde ellas me lleven.
No te atiendo, no las sigo:
estoy mirando
los labios donde nacieron.
Miras de pronto a los lejos.
Clavas la mirada allí
no sé en qué, y se te dispara
a buscarlo ya tu alma
afilada, de saeta.
Yo no miro adonde miras:
yo te estoy viendo mirar.
Y cuando deseas algo
no pienso en lo que tú quieres,
ni lo envidio: es lo de menos.
Lo quieres hoy, lo deseas;
mañana lo olvidarás
por una querencia nueva.
No. Te espero más allá
de los fines y los términos.
En lo que no ha de pasar
me quedo, en el puro acto
de tu deseo queriéndote.
Y no quiero ya otra cosa
más que verte a ti querer."
miércoles, 1 de agosto de 2012
Pause
No he vuelto a encender la vela que ardía al lado de la tele y nadie se ha atrevido a coger ni una fragmento más de la gallina de chocolate que alguno de nosotros rompió sobre la mesa aquella tarde, temerosos de que algo pueda volver a torcerse por mover alguno de los elementos que ese día acompañaron al cambio de rumbo de nuestros sueños, el pensamiento fantástico es así. Cuando las cosas van bien olvidamos la permanente idea de lo efímero. Nunca quise que se rompiera nada, jamás pensé que fueras a hacerlo tú, de haberlo sabido no habría dejado que nadie tocase ese ave de cacao, dios sabe a qué porcentaje.
jueves, 26 de julio de 2012
lunes, 23 de julio de 2012
.
No fui porque jamás pensé que hacerlo fuera a cambiar algo.
Verte podría haberme hecho olvidar el recuerdo de un viaje en silencio, de unos brazos abiertos y dos cuerpos sobre la nieve de febrero a nivel del mar. No suelo buscar un fin cuando actúo, no creo que atándome el cordón no vaya a tropezar, no fui a verte ni volveré a hacerlo nunca porque no quiero que salgas de mis pensamientos.
La espiral de esperar lo que no debe ser esperado ha caído en el agujero negro que se esconde tras tus ojos y no seré yo quien vuelva a intentar sacar nada de ese pozo lleno de malas intenciones. No creo en ti, y a penas puedo confiar en mis impulsos. No quiero verte, no quiero olerte, ni tocarte. No quiero oír nada que tenga que ver con tu hipócrita vida, construida sobre los cimientos de la mentira. Me he cansado de todo, de nada, de decir que no cuando es que sí, del sí cuando debería decir que no, de que no quieras escuchar lo que tengo que decir porque te de pavor tomar conciencia de una verdad que ya conoces. No tengas tanto miedo porque este río no volverá a llegar al mar.
domingo, 22 de julio de 2012
Zahara
"Hace tanto que perdí la calma, que encontré la rabia esperando. No tenía ninguna prisa, sería una orgía en el barro. Bájame el pantalón, saca el hambre atroz, escúpeme en la pena, me enseñaste una vez que el dolor es mejor si genera violencia.
Tú, que no tienes la culpa de ser como tú, que no rompiste un plato, querías jugar. Quisiera reventarte bajo mis pies, quisiera volarte la tapa de los sesos, bañarme con tu sangre, beberme tus excesos, no dejaré que nadie te salve del infierno.
Pedirán perdón los que crean que merecen absolución.
Tus noches únicas van de la mano de mis noches turbias, no hay dignidad en tu forma de mirarme. Quisiera poder ponerte encima de la mesa, quitarte el uniforme, abrirte bien las piernas, las cartas boca arriba, mis manos en tu lengua
Pedirán perdón los que crean que merecen absolución.
Pedirás perdón pero nunca tendrás mi absolución."
miércoles, 18 de julio de 2012
El amenazado- Jorge Luis Borges
"Ya el cántaro se quiebra sobre la fuente,
ya el hombre se levanta a la voz del ave,
ya se han oscurecido los que miran por la ventana,
pero la sombra no ha traído la paz".
miércoles, 6 de junio de 2012
Cínicamente muertos
¿Cuántas personas estarán sentadas en este momento delante de una taza de café sin poder dar un solo trago, sin atreverse a mover una mano por miedo a que todo se desmorone ante sus ojos? ¿Cuántos estómagos se encogerán mientras yo escribo estas palabras, cuántos niños nacerán, cuántas personas dejarán de existir? Alguien estará cumpliendo un sueño, o rompiendo otro, ajeno tal vez. Habrá quien esté dando un primer beso y quien esté derramando una lágrima por no poder dar el último. Alguien se habrá reencontrado con su pasado y alguien estará despidiéndose de su futuro. Habrá quien haga cola en el INEM y quien estrene un trabajo mal remunerado. En algún lugar será la hora del café, en otro la de irse a dormir. Yo pensaré en ti y tú pensarás en otra. Algún niño estará dando su primer paso, algún anciano el último. Una mujer sonreirá sin ganas al hombre del que algún día se enamoró. Él se duchará antes de acostarse temiendo que el aroma de la carne ajena pueda llegar a su nariz. Ella lo percibirá pero seguirá sin decir nada.
Habrá quien salga de un coma y quien esté entrando en ese desconocido estado de suspenso. Un niño estará comiendo un una hamburguesa doble con patatas y refresco gigante mientras otro se muere de hambre.
Mi vida seguirá un camino cada vez más lejano al tuyo, y nada de esto llegará a ser del todo bueno o malo, tan sólo será la consecuencia inmediata de lo que implica estar cínicamente muertos.
Habrá quien salga de un coma y quien esté entrando en ese desconocido estado de suspenso. Un niño estará comiendo un una hamburguesa doble con patatas y refresco gigante mientras otro se muere de hambre.
Mi vida seguirá un camino cada vez más lejano al tuyo, y nada de esto llegará a ser del todo bueno o malo, tan sólo será la consecuencia inmediata de lo que implica estar cínicamente muertos.
lunes, 21 de mayo de 2012
Moby-lizada
Después de este último mes, de todas las horas de conversación lejana, las de cercana también, del llanto que no has escuchado pero has sabido calmar, de las sonrisas que no me has visto esbozar cada vez que me has demostrado que el lado amable de la vida sigue existiendo, después de los detalles, tus detalles; de la locura transitoria, del no-arrepentimiento, de los ratos de cansancio y ansiedad, de haber sido capaz de cargarme de energía para afrontar lo que venga, de los tratos por cumplir. Antes del resto, después de todo, hoy sólo puedo decir gracias.
viernes, 6 de abril de 2012
jueves, 5 de abril de 2012
Mañana en la batalla piensa en mí
Os transcribo unas líneas del último libro que he leído, de Javier Marías: “Mañana en la batalla piense en mí”; a su vez, rescatadas de "Ricardo III" de William Shakespeare:
“Mañana en la batalla piensa en mi, y caiga tu espada sin filo. Mañana en la batalla piensa en mí, cuando fui mortal, y caiga herrumbrosa tu lanza. Pese yo mañana sobre tu alma, sea yo plomo en el interior de tu pecho y acaben tus días en sangrienta batalla. Mañana en la batalla piensa en mí, desespera y muere“.
martes, 3 de abril de 2012
Mentira
Nunca sabrá lo que fue porque no entiende lo que ocurrió. Tan sólo llegará a admitir que pasó todo aquel tiempo llenando espacios vacíos de sueños malogrados, de tiempos muertos y besos al aire; que lo peor podría haber pasado pero lo mejor no llegó a suceder.
No es fácil dejar al aire cierto grado de insatisfacción contenido, el orgullo siempre gana, pero la mentira no cambia, no torna a verdad, aun cuando queramos que así sea e intentemos disfrazarla de sinceridad para despistar las sospechas de los que nos escucharán contarla. La mentira es lo más verdadero que escondemos, nuestro hilo conductor, un triste secreto, el lugar donde lo que pudo haber sido fue a morir.
Con el tiempo se transforma en un recuerdo que tal vez lleguemos a olvidar. Si bien es cierto que es difícil olvidar lo que se nos ha encomendado esconder también sucede que los años dibujan la mentira más ajena, más irreal, pero no más verdadera. La mentira camina pero no corre, susurra pero no grita, duele pero no mata. Tiene nombre y apellidos, día, lugar y miedo. Puede destruir o liberar, esconde lo que no queremos compartir con nadie, lo que haría de nosotros personas diferentes a los ojos de los que creen saber la verdad, la mentira que les hemos contado.
No es fácil dejar al aire cierto grado de insatisfacción contenido, el orgullo siempre gana, pero la mentira no cambia, no torna a verdad, aun cuando queramos que así sea e intentemos disfrazarla de sinceridad para despistar las sospechas de los que nos escucharán contarla. La mentira es lo más verdadero que escondemos, nuestro hilo conductor, un triste secreto, el lugar donde lo que pudo haber sido fue a morir.
Con el tiempo se transforma en un recuerdo que tal vez lleguemos a olvidar. Si bien es cierto que es difícil olvidar lo que se nos ha encomendado esconder también sucede que los años dibujan la mentira más ajena, más irreal, pero no más verdadera. La mentira camina pero no corre, susurra pero no grita, duele pero no mata. Tiene nombre y apellidos, día, lugar y miedo. Puede destruir o liberar, esconde lo que no queremos compartir con nadie, lo que haría de nosotros personas diferentes a los ojos de los que creen saber la verdad, la mentira que les hemos contado.
jueves, 8 de marzo de 2012
Get back
No podemos calcular en qué momento vamos a dejar de pensar en una persona, lo percibimos mucho después. Tal vez una mañana de junio, mientras leemos una absurda noticia en el periódico y los rayos del sol ya han calentado nuestro zumo de naranja, fijamos la vista en la ventana, - qué sucios están los cristales, debería limpiarlos. Hoy no, tengo mucho qué hacer y en la radio han dicho que mañana lloverá. La semana que viene aprovecho, cuando Paco se vaya de congreso a Sevilla - y entonces, justo entonces, cómo cualquier otro pensamiento intrascendente, llega ese que trae consigo la desazón que consumirá la energía que nos ha dado el café -¿cuándo dejé de pensar en esa persona?-.
Jamás sabremos con certeza qué día decidió terminar el olvido con esa ficticia presencia que tanto tiempo nos acompañó en nuestra casa, nuestro coche o nuestra cama. ¿Cuándo desapareció esa sombra que se sentaba al otro lado del sofá, que nos compró un helado cuando éramos niños, nos besó al lado del río mientras el resto del pueblo dormía, o nos llamó "mamá"; de nuestro lado? Nos estremece que lo imprescindible se haya tornado tedioso y vulgar, nos avergüenza haber permitido que esa presencia, que un día fue real y luego pasó a ser fingida, se haya evaporado. Otras veces, sentimos cierta culpa sucesiva al alivio de habernos librado, por fin, de esas horas de insomnio no merecido, lágrimas no recogidas y esperas sin reencuentro.
Celebramos, pues, que dicho espectro nos haya devuelto el libre albedrío, haber soltado el lastre que supone perder el tiempo intentando retener en nuestra memoria los retazos de un recuerdo que se fue sin avisar.
Jamás sabremos con certeza qué día decidió terminar el olvido con esa ficticia presencia que tanto tiempo nos acompañó en nuestra casa, nuestro coche o nuestra cama. ¿Cuándo desapareció esa sombra que se sentaba al otro lado del sofá, que nos compró un helado cuando éramos niños, nos besó al lado del río mientras el resto del pueblo dormía, o nos llamó "mamá"; de nuestro lado? Nos estremece que lo imprescindible se haya tornado tedioso y vulgar, nos avergüenza haber permitido que esa presencia, que un día fue real y luego pasó a ser fingida, se haya evaporado. Otras veces, sentimos cierta culpa sucesiva al alivio de habernos librado, por fin, de esas horas de insomnio no merecido, lágrimas no recogidas y esperas sin reencuentro.
Celebramos, pues, que dicho espectro nos haya devuelto el libre albedrío, haber soltado el lastre que supone perder el tiempo intentando retener en nuestra memoria los retazos de un recuerdo que se fue sin avisar.
viernes, 2 de marzo de 2012
jueves, 9 de febrero de 2012
-.-
Puedo quedarme aquí todo el tiempo y esperar a que vuelvas o seguir caminando para que no me atrapes más veces. Puedo decirte lo que no pienso y seguir sintiendo lo que no digo, abrazarte con fuerza y arañar tu esperanza. Puedo ser más lista que tú si consigo olvidarte, recurrir a cerilla y gasolina para ver arder una historia más muerta que viva. Nadie recordará habernos visto por Gran Vía, nadie sabrá que cruzamos Madrid andando un día.
Y tú podrás decir que ya lo sabías, que son tonterías, que nadie consigue atravesar tu escudo, que las heridas que un día sangraron han hecho callo, que no te quemarás ni morirás asfixiado porque te crees un ser supremo. Pero ambos sabremos que el vacío y la tristeza son esos amigos que siguen tus pasos, aunque jamás llegues a reconocer haber llorado al verles las caras, aunque niegues que juegas con las personas por no saber amarlas.
Y tú podrás decir que ya lo sabías, que son tonterías, que nadie consigue atravesar tu escudo, que las heridas que un día sangraron han hecho callo, que no te quemarás ni morirás asfixiado porque te crees un ser supremo. Pero ambos sabremos que el vacío y la tristeza son esos amigos que siguen tus pasos, aunque jamás llegues a reconocer haber llorado al verles las caras, aunque niegues que juegas con las personas por no saber amarlas.
miércoles, 8 de febrero de 2012
Las horas
"Quizás sería maravilloso decir que te arrepientes, ¿pero acaso puedes arrepentirte cuando no hay alternativa? Nadie va a perdonarme".
miércoles, 1 de febrero de 2012
"Por ti lo haría mil veces"
Hay personas sobre las que no puede escribirse mucho, no porque no haya cosas que decir sino porque no siempre se encuentran palabras que puedan explicar lo que significan para nosotros o porque la sinceridad, hoy en día, suele pagarse cara.
Es una pieza sin la que mi puzzle no podría terminarse y cada día estoy más segura de que apareció para hacerme ver cosas que antes no veía, para evitar que perdiera la fe en lo que hacía cuando hubo gente que quiso hacerme dudar de mi capacidad; y para prevenir que, en ningún momento, me traicionase.
Me ha demostrado que la amistad no siempre tiene edad y me ha dado consejos desde la experiencia de quien ha vivido veinte años más que yo. Es fuerte y diferente, no le hacen falta focos para brillar ni alas para volar. Un modelo de superación, mi ejemplo a seguir.
Si sufre, yo sufro, y si podemos repartir la pena para que pese menos, lo haremos.
Hoy la escribo para que recuerde que las oportunidades no se extinguen por muchos golpes que la vida nos quiera dar, y para que sepa que tiene mi mano tendida al otro lado del dolor.
Es una pieza sin la que mi puzzle no podría terminarse y cada día estoy más segura de que apareció para hacerme ver cosas que antes no veía, para evitar que perdiera la fe en lo que hacía cuando hubo gente que quiso hacerme dudar de mi capacidad; y para prevenir que, en ningún momento, me traicionase.
Me ha demostrado que la amistad no siempre tiene edad y me ha dado consejos desde la experiencia de quien ha vivido veinte años más que yo. Es fuerte y diferente, no le hacen falta focos para brillar ni alas para volar. Un modelo de superación, mi ejemplo a seguir.
Si sufre, yo sufro, y si podemos repartir la pena para que pese menos, lo haremos.
Hoy la escribo para que recuerde que las oportunidades no se extinguen por muchos golpes que la vida nos quiera dar, y para que sepa que tiene mi mano tendida al otro lado del dolor.
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