miércoles, 8 de febrero de 2012

Las horas

"Quizás sería maravilloso decir que te arrepientes, ¿pero acaso puedes arrepentirte cuando no hay alternativa? Nadie va a perdonarme".


miércoles, 1 de febrero de 2012

"Por ti lo haría mil veces"

Hay personas sobre las que no puede escribirse mucho, no porque no haya cosas que decir sino porque no siempre se encuentran palabras que puedan explicar lo que significan para nosotros o porque la sinceridad, hoy en día, suele pagarse cara.

Es una pieza sin la que mi puzzle no podría terminarse y cada día estoy más segura de que apareció para hacerme ver cosas que antes no veía, para evitar que perdiera la fe en lo que hacía cuando hubo gente que quiso hacerme dudar de mi capacidad; y para prevenir que, en ningún momento, me traicionase.
Me ha demostrado que la amistad no siempre tiene edad y me ha dado consejos desde la experiencia de quien ha vivido veinte años más que yo. Es fuerte y diferente, no le hacen falta focos para brillar ni alas para volar. Un modelo de superación, mi ejemplo a seguir.

Si sufre, yo sufro, y si podemos repartir la pena para que pese menos, lo haremos.
Hoy la escribo para que recuerde que las oportunidades no se extinguen por muchos golpes que la vida nos quiera dar, y para que sepa que tiene mi mano tendida al otro lado del dolor.

lunes, 30 de enero de 2012

Repeat

Que me juzgues por algo que no he hecho no cambia lo que eres. Intenta esconderte, sigue jugando al despiste y terminarás perdiendo lo que intentas conseguir. Está muy bien eso de conducir hacia ninguna parte, pero es muy duro que no haya nadie esperando tu regreso. Es muy diferente a no llegar a encontrarse entre una multitud. No tiene nada que ver abrir los ojos para mirarte que cerrarlos por preferir el sueño a la vigilia.
Pensar que la historia podría repetirse resulta aterrador y aferrarse al miedo puede que sea la mejor opción. O saltar sin red. O envolverse en ella y no salir jamás.

miércoles, 25 de enero de 2012

Esa luna color de viejo saxofón- Luis García Montero

Esa luna color de viejo saxofón
me retendrá en París.
Esa luna color de vieja mariposa,
de alma vieja buscando sobre el viento
ojos para mirar el fin de siglo,
gatos que son las dudas de la noche.

Tiéndete junto a mí. Despierta en la memoria
esa inquietud que guardan los que acaban de amarse,
la imperceptible prisa de los labios
que buscaron un cuello donde apoyar su aliento.
Y déjame mirarte, frente a frente,
con estos mismos ojos orientales
que utiliza el amor para observamos.

lunes, 23 de enero de 2012

Sunset Park- Paul Auster

Tangibilidad. Esa es la palabra que más utiliza cuando discute sus ideas con sus amigos. El mundo es tangible, afirma. Los seres humanos son tangibles. Están dotados de cuerpo, y como el cuerpo siente el dolor y padece la enfermedad y experimenta la muerte, la vida humana no ha cambiado ni un ápice desde el comienzo de la humanidad.
Sí, el descubrimiento del fuego dio calor al hombre y acabó con la dieta de carne cruda; la construcción de puentes le permitió cruzar ríos y corrientes sin mojarse los dedos de los pies; la invención del aeroplano hizo posible que saltara océanos y continentes mientras creaba fenómenos nuevos como el desfase horario y la proyección de películas durante el vuelo: pero aunque el hombre haya cambiado el mundo circundante, el hombre mismo ni ha cambiado. Los hechos de la vida son constantes. Vivimos y después morimos. Nacemos del cuerpo de una mujer, y si logramos sobrevivir a nuestro nacimiento, nuestra madre debe alimentarnos y cuidarnos para garantizar que sigamos viviendo, y todo lo que ocurre entre el momento del nacimiento y la muerte, toda emoción que nos embargue, todo arrebato de ira, toda oleada de deseo, todo acceso de llanto, todo ataque de risa, todo lo que sintamos a lo largo de nuestra vida también habrán de haberlo sentido todos los que vinieron antes de nosotros, ya sean cavernícolas o astronautas, ya habitemos en el desierto de Gobi o en el Círculo Polar Ártico

viernes, 20 de enero de 2012

Plaf

No llegó a conocerme. De vez en cuando, creyó adivinar lo que sentía, imaginó ser un elemento indispensable para una vida que avanzaba con más pena que gloria. Intentó parecer diferente, recitó poemas, y nombró a artistas y pintores de los que nada sabe. Habló de grupos que no se habían formado y de películas que aún tenían que rodarse.
Tal estupidez no llegó a causar en mí más que una mezcla de fascinación y lástima, paradójicamente, difíciles de diferenciar.

Nunca supo que yo me había hecho fuerte, que mi sorpresa y mi interés desaparecían en cuestión de horas ni que, de todo lo que dijera, me creería la mitad. No entendió mis malas caras ni mis silencios prolongados, pero la mayoría de las veces tampoco yo fui capaz de discernir por qué me comportaba así.

Por increíble que parezca, en alguna ocasión llegué a arrepentirme de no haber apostado por algo en lo que no creía. Llegué a pensar que, con tiempo, podría llegar a creer. Pero no soñaba, y sin sueños no puedes pretender volar conmigo.

lunes, 16 de enero de 2012

¿Capaz?

Fragmento de "The eternal sunshine of the spotless mind"

jueves, 12 de enero de 2012

Poker de ases

Me encontró sin buscarme, pero no debí haberle buscado para no perderme. El error del enamorado es dejarse ver demasiado, arrojar las cartas sobre la mesa antes de empezar la partida. Así nunca se gana.
Se me antojan ajenas las noches de insomnio y taquicardia, las ganas de escaparme contigo a otras ciudades para salvarnos del vacío que trae consigo la rutina, pasar de querer olvidarte a tener que esforzarme para pensar en ti.
El acierto está en no pensar en lo que deberíamos sentir, sino, más bien, en sentir lo que pensamos.
Ni tú ni yo fuimos las primeras, pero la siguiente tampoco será la última. Seguirá vagando en busca de lo que algún día creyó encontrar, el remedio a su vulgar existencia, el rostro que acariciar cada mañana. Seguirá queriendo ser lo que ni tan siquiera llega a aparentar, anhelando protagonizar una película que nunca se llegó a rodar.

martes, 20 de diciembre de 2011

Memorias de África

Conozco una canción de África, que habla de la jirafa y de la luna nueva africana descansando sobre su lomo, de los surcos en los campos de cultivo y de las caras sudorosas de los recolectores de café. ¿Acaso conoce África una canción que hable de mí? ¿Se agitará el aire sobre la llanura con un color que yo he llevado? ¿O tal vez los niños inventarán un juego en el cual figure mi nombre? ¿Formará la luna llena una sombra sobre la grava del camino que se parezca a mí? ¿O tal vez me buscarán las águilas de las Colinas de Ngong? 

domingo, 18 de diciembre de 2011

(R)evolución

Poco importa caer donde ya se ha caído cuando se sabe cómo salir. No duele, a penas deja rastro, no me asusta ni me hace más feliz. Es caer por haber olvidado cómo volar, es tener la piel magullada y no darse cuenta ni de que hay un charco de sangre en el suelo. 
Ya no pienso en ti cuando estoy sola y las paredes me hablan , ya no eres distinto, te veo tan común como el resto de personas que se creen diferentes.
Tarde o temprano, descubres otro río en el que dejarte llevar, más largo y caudaloso. Y no es mejor ni peor, es cuestión de seguir, de avanzar, de darse cuenta de que lo que ayer me parecía irreemplazable hoy se me antoja de lo más prescindible, y aceptarlo.


sábado, 17 de diciembre de 2011

Serendipia

Lo que callo, lo que no digo para que no sepas, o para no escucharlo yo, porque suficientemente difícil es ya saber algo que desearías no tener dentro como para tener que escucharlo, todo eso, tengo que almacenarlo en alguna parte para que no duela. A veces, lo dejo aquí. Otras, lo convierto en música.

And then I looked up at the sun and I could see
Oh, the way that gravity turns for you and me
And then I looked up at the sky and saw the sun 
and the way that gravity pulls on everyone, on everyone...

viernes, 16 de diciembre de 2011

Condicional

Podríamos haber llegado a querernos sin mares de por medio, haber sucumbido a la locura de dejarse arrastrar por la casualidad y haber entrado en una dimensión en la que no existiesen ni el tiempo ni la distancia.
Podríamos haber pasado más minutos mirándonos las caras, cogiéndonos las manos y arañándonos la espalda que tragándonos palabras, dejando al frío entrar y congelar la proeza de ser un poco más valientes.
Deberíamos haber roto el segundero, habernos aferrado a las noches alumbradas con velas y bocas de metro a punto de cerrar.
Si hubiésemos estrenado el cuaderno en blanco que tanto polvo guarda, si sus páginas se hubiesen llenado de alguno de los sentimientos que ni tan siquiera hoy sabemos que guardamos, tal vez hubiésemos llegado a paladear la libertad.
Pero, aún así, habríamos tenido poco tiempo para todo porque, en realidad, siempre quedará muy poco tiempo para todo.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Extrema pobreza

Intentar cambiar nuestra situación es como meter los pies en el barro y dejarse hundir. He llegado a la conclusión de que no serás tú quien me tienda la mano para salir del pozo de lodo del que intento rescatar los recuerdos más limpios.

El problema es que empezamos decepcionándonos y lo que mal empieza no termina mejor. Desde entonces, nos hemos preocupado más de tensar la cuerda que de usarla como guía para estar más cerca. Al parecer, te has cansado de agarrar y has terminado cortándola, dejando para mi el cabo más largo, así que creo que tirarla en el suelo y marcharme es lo mejor que puedo hacer, ¿para qué almacenar lo que ya no sirve? Tal vez alguien la encuentre y pueda darle el uso que nosotros no le supimos dar. Tal vez le ofrezca un extremo a alguien que sepa enrollarsela a la cintura para acercarse a quien, en teoría, ama.

Pero hablarte de amor es como meter los pies en el barro y dejarse hundir.

martes, 22 de noviembre de 2011

De floretes y escaleras

Vuelves a cambiarme los esquemas, las noches por los días, los llantos por sonrisas.
Vuelves, como siempre que hace frío, con tu acento irremediable, con abrazos en el aire, con tu pelo liso y raro, con el mate y alfajores, con palabros y estaciones. Vuelves y sigo sin saber corresponder al que ya no es tan extraño, a quien, valiente, saltó del tren para adivinar un nombre y más de una rareza.
Sin embargo, no te vas mañana ni pasado, dices que te quedas para seguir soñando con esta efímera, pasajera y española vida, que tan lejos queda de una realidad demasiado reflejada en el río de la Plata.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Answer the question

¿Qué carajo he estado haciendo hasta ahora?

martes, 25 de octubre de 2011

Basura especial

El frío ha traído consigo recuerdos que me cuentan todas las cosas que hice mal y que ya no puedo arreglar.
Sigue resultándome curioso eso de echar de menos lo que, en su día, eché de más. Hoy han venido a mi cabeza aquellas  noches de bufanda y gorro, de luces en la calle y panderetas en los portales, y empiezo a pensar que tal vez todo aquello que vivimos fuera la verdadera felicidad. Puede que el problema tan sólo resida en mi afición a vivir en el pasado, tal vez deba empezar a ser más valiente y tú menos orgulloso (y viceversa). 
Pero ahora eso ya da igual, un recuerdo nunca dejará de ser un vestigio de la realidad que, aún no se en qué momento, dejamos atrás. Las luces se han fundido, yo no me atrevo a guardar la ropa de verano y el sapo se ha declarado en huelga de besos cansado de ser príncipe para una princesa irreal. 

miércoles, 19 de octubre de 2011

Rebeca Jiménez

Desajuste y huelga de dolor,
desajuste y horas sin tu amor
y este silencio que me va a matar.

Te echo de menos y no se qué hacer
te echo de menos y no se
si cuando cierras los ojos piensas en mi,
sólo en mi.

Salto al vacío, desastre total,
la cuerda floja empieza a tambalear,
si yo me tiro tú irás detrás,
hay cosas que no puedes controlar.

Hoy Madrid despierta otra vez
cada día vuelve a amanecer,
yo lo veo todo mejor aquí...

viernes, 7 de octubre de 2011

By plane

Las cosas están mejorando. Es momento de empezar a realizar los sueños que no han querido cumplirse.
¡Nos vamos a Paris!



martes, 4 de octubre de 2011

Cambio

Te estaré esperando donde siempre, sentada con las manos pilladas bajo las piernas, con la esperanza rozando tus labios, sabiendo que no vas a pasar por allí, que no has vuelto a pasar. Al caer el sol, llegará el frío y tal vez pase algún perro callejero o un niño buscando su balón.

Miraré los aviones y recordaré los viajes que no hicimos, las promesas que incumplimos, los abrazos que el aire recogió cuando el tiempo dictaminó poner tierra de por medio entre una historia con más olor a rancio que a nuevo y un futuro más vivo que el presente.
Llevaré el cuaderno que me regalaste y arrancaré, una por una, sus hojas, escritas con las verdades que nunca llegarás a leer porque jamás quisiste saber nada de las noches que pasé en la puerta de tu casa esperando un cambio. Un cambio que no sucedería en ese decrépito portal, sino en cualquier parte en la que no estuvieras tú, con una persona capaz de sonreír a mi tristeza y devolverme los abrazos que el aire me robó. Pero yo no lo sabía.
Recordaré la navidad de las luces y los besos robados, la de la mentira cogiendo mi mano, la misma del bosque de luna y sol.

Antes de irme, creeré verte entre las sombras que dibuje mi imaginación, pero no acudiré a nuestro ficticio encuentro porque habré estado esperándote por costumbre, como por costumbre te quería y, como por costumbre, te olvidé.

domingo, 2 de octubre de 2011

More than this


More than this, there is nothing
more than this, tell me one thing
more than this, there's nothing...